No lloro por lo que he perdido
sino, por lo que gané al conocerte
no lloro por mi dolor ni por mi orgullo
lloro por mi alegría a tu lado
no lloro al verme sola
lloro por todos los momentos, que vivimos juntos
no lloro por mi corazón roto y desolado
lloro por el amor que floreció en mí, contigo
no lloro al haberme quedado sin nada
lloro por todos los lindos recuerdos, que acumulé en mi corazón
no lloro por la triste despedida
lloro por el momento en que nos encontramos
no lloro porque el amor termine
si no por las razones que lo iniciaron
no lloro porque no puedas amarme
si no por lo feliz que tu sola presencia me hizo.